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Ante la situación de emergencia sanitaria generada por el COVID-19, desde la Dirección de Víctimas y Derechos Humanos del Gobierno Vasco se planteó al Ayuntamiento de Arrigorriaga la posibilidad de colaborar en solucionar el problema que se había presentado en la comunidad musulmana de Euskadi, en relación con el tratamiento y sepelio de las personas fallecidas pertenecientes a su comunidad.

Esos enterramientos se realizaban hasta la fecha fuera de Euskal Herria, tanto por las particulares condiciones requeridas por su religión, como porqué en la Comunidad Autónoma Vasca existen pocos espacios habilitados y disponibles. Debido a las medidas de restricción derivadas de la pandemia resultaba imposible trasladar los cadáveres a otros territorios.

“En Arrigorriaga siempre nos hemos preciado de ser una localidad inclusiva y plural, y viendo que desde un punto de vista técnico era un proyecto factible, decidimos colaborar con la iniciativa planteada por el Gobierno Vasco. La crisis sanitaria de la Covid 19 nos ha puesto ante escenarios inesperados, y nos alegra haber podido colaborar y participar activamente en iniciativas que garanticen los derechos de este colectivo y sus familiares en un trance tan doloroso”.

Se trata de una solución parcial y temporal, que tendrá un máximo de 16 nichos, y una duración máxima de 5 años. Pasado ese tiempo deberán exhumarse y darles el destino legal que les corresponda. Las condiciones y obligaciones correspondientes han sido acordadas entre el Ayto de Arrigorriaga y la Dirección de Víctimas y D. H. del G. V.

El Ayuntamiento asume la contratación administrativa de la construcción de dieciséis nichos en el parque cementerio de Landaederraga, con la forma, materiales y configuración idéntica a los nichos existentes. La financiación de la obra íntegra será asumida por el G. V.