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Una vez finalizado el curso y para conocer el grado de satisfacción del alumnado se ha realizado una encuesta en la que el Euskaltegi ha recibido la calificación de “sobresaliente”. En concreto de las 79 personas usuarias que han respondido, 72 (91%) se han mostrado contentas con el servicio que se ofrece mientras que las siete restantes han respondido de forma neutra.

De cara a la mejora del servicio, la opinión del alumnado es fundamental y, por eso es frecuente realizar este tipo de cuestionarios en la enseñanza. Para ello, se han utilizado emoticonos con los colores del semáforo de modo que el sonriente verde correspondía a una buena valoración, el amarillo a una valoración neutra y el rojo enfadado a una valoración negativa.

A la mayoría de los participantes le ha parecido bien el material y la metodología utilizada, si bien 12 personas han respondido con el emoticono amarillo. Según sus comentarios, se realizan demasiadas fotocopias y ello dificulta llevar un buen orden de los apuntes. Alguna de las personas usuarias se ha mostrado partidaria de la utilización de las nuevas tecnologías y ha habido quien ha apostado por utilizar libro en clase. Salvo cinco personas, el resto también valora positivamente el trabajo del profesorado.

El 73% considera que ha recibido una información adecuada antes de formalizar la matrícula, aunque 42 personas admiten que les ha costado encontrar los detalles de la oferta del Euskaltegi. 4 han respondido con el emoticono rojo y 17 con el amarillo y consideran que se puede mejorar la información ofrecida por Internet. Sobre las actividades complementarias que se organizan, ha habido todo tipo de respuestas, si bien en general han sido bien valoradas.

Abusu y el casco

La principal queja ha procedido de las personas que se han tenido que trasladar desde Abusu al casco y viceversa. Las personas de Abusu piden que se habilite un aula en el Centro Sociocultural y las del grupo de A2 que se ha formado este curso en Abusu y han tenido que desplazarse desde el casco preferirían que se imparta en el casco.

Los y las responsables del Euskaltegi se han mostrado preocupados en este sentido, dado que al ser el de Arrigorriaga un centro pequeño es complicado alcanzar el número de alumnos y alumnas necesario para obtener las subvenciones de HABE sin concentrar los grupos.