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En relación con los problemas habidos en el alumbrado público en el tramo final de la Calle Santa Isabel durante los últimos días de agosto, y a la vista de algunas informaciones que se han difundido, esta Alcaldía considera conveniente hacer ciertas aclaraciones.

La primera comunicación que se recibió en el Ayuntamiento sobre la existencia del problema fue mediante una llamada telefónica de un ciudadano, a primeras horas de la mañana del miércoles día 30 de agosto. Al parecer el problema había empezado la noche del lunes día 28, pero no se dio ningún aviso ni comunicación al Ayuntamiento hasta el día 30.

Recibida la llamada, seguidamente se dio aviso a la Oficina Técnica. La misma mañana del día 30, dos operarios de la Brigada de Obras y Servicios acudieron a la zona hacia las 11:00 horas. Levantaron el dispositivo térmico y volvió a saltar. Empezaron a revisar arquetas una por una, no encontrando nada…Quitaron los fusibles de una farola alta (por si acaso estaba ahí el foco del problema). Aparentemente funcionaba, pero parece que sólo aguantó encendido algo más de una hora. Al no saltar la instalación en todo momento, era difícil localizar la avería.

El jueves 31 de agosto a primera hora de la mañana, el mismo ciudadano de la víspera, volvió a llamar para comunicar que el problema seguía. Se dio aviso a la Oficina Técnica y los operarios de la Brigada se trasladaron seguidamente a la zona.

Instalaron un diferencial y al de 5 minutos saltó. Se rearmó y el alumbrado aguantó cuatro horas funcionando. Mientras tanto siguieron revisando arquetas una por una, buscando el foco del problema. Cortaron la parte de iluminación del aparcamiento. Después de estar toda la mañana, al final localizaron la avería en una caja de registro instalada en una fachada, procediendo a su reparación.

El viernes, 1 de septiembre por la mañana siguieron en la zona los operarios de la Brigada tapando y dejando en condiciones algunos elementos de la instalación, y reponiendo algunas lámparas que estaban fundidas

Hasta aquí la explicación de las actuaciones municipales desde el momento que se tuvo conocimiento del problema.

El día 31 aparecieron en las paredes del barrio varios ejemplares de un escrito sin firma ni identificación de autor, en el que, en un tono burlesco, se refería a los problemas del alumbrado haciendo consideraciones pretendidamente jocosas. El anónimo autor del escrito ni sabe ni se le ocurre pensar que si durante las mañanas de los días 30 y 31 las luces estuvieron en varios momentos encendidas, es porque los empleados municipales estaban intentando su reparación, y no por magias, ni juegos de deditos ni falta de distinción entre las horas nocturnas y diurnas.

En el pasquín se formula la pregunta, siempre en términos graciosillos, de cúanto tiempo necesitan los gobernantes para enterarse de que algo no funciona y procedan a repararlo

Como no puede ser de otra manera, el conocimiento de la existencia de un problema es el presupuesto básico para que nuestros servicios municipales puedan iniciar una intervención, ello al margen de las dificultades mayores o menores que existan para solucionarlo. En el presente caso, así se hizo, y la intervención comenzó el mismo día en que un ciudadano dio cuenta de la existencia de la avería, porque nadie antes lo había hecho.

Dice también el pasquín que desde Bildu se había hecho llegar la denuncia de esta situación al Ayuntamiento, dando a entender que no se estaba actuando a pesar de tener conocimiento del problema. Lo cierto es que el día 31 de agosto (no antes) se registró un escrito de EHBILDU, suscrito por la concejala Idoia Molina, en el que denunciaba que llevaban ya tres noches sin luz. A dicho escrito esta Alcaldía dio contestación formal, al día siguiente, con fecha de salida del día 1 de septiembre, y remisión mediante la vía habitual de comunicaciones a las concejalías y grupos políticos municipales. En la misma se le explicaban tanto el momento en que se tuvo conocimiento del problema en el Ayuntamiento, como las actuaciones realizadas a partir del mismo. Igualmente la respuesta le decía a la Sra. concejala que esta alcaldía no termina de entender por qué, si la Sra. concejala había advertido la existencia de la avería desde el lunes 28, no lo puso antes en conocimiento de los servicios municipales. El caso es que tanto a ella como al anónimo autor del pasquín, no se les ocurrió llamar al Ayuntamiento para dar cuenta del problema en cuanto supieron de él, sino que esperaron tres días para, en un caso, “denunciar” la inactividad municipal, y, en el otro, regocijarse haciendo chistes por la falta de alumbrado.